
Los Arcángeles
Son corrientes de vida independientes de los ángeles y los elementales.
Son los ángeles superlumínicos, mensajeros que llevan los decretos divinos; están considerados como los intercesores más importantes entre Dios y los humanos. También los llaman los mensajeros de Dios y son los que comandan las legiones del cielo en su constante batalla con los hijos de las tinieblas (se cree que en algún momento fueron como humanos, pero no se sabe cuántas ruedas kármicas atrás).
El contacto con el mundo angélico es un contacto directo con la Conciencia Cósmica, con la frecuencia Amor, y es en sí mismo Alegría. Están dirigidos directamente desde el plano búdhico, por el Padre.
Los arcángeles son los seres más evolucionados junto a los Elohims. Son co-creadores del Universo. De esta rueda kármica el más antiguo de todos es el Arcángel Miguel.
El Príncipe de los Arcángeles es Miguel, por ser el más antiguo. La mayor triangulación la componen el Arcángel Miguel, el Arcángel Jofiel y el Arcángel Chamuel.
El Corán reconoce a cuatro arcángeles, pero sólo menciona a Gabriel y a Miguel; mientras que las fuentes judeo-cristianas están de acuerdo en que son siete y los más conocidos son Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel que dirigen cuatro coros. Hay otros además de éstos.
Los principales son siete, tienen libre albedrío y pueden presentarse sin ser convocados:
• MIGUEL: es el jefe de los Poderes y las Potestades. Es para protección y para no tener negatividad.
• JOFIEL: representa la Sabiduría Divina; es el rayo amarillo.
• CHAMUEL: está relacionado con el confort y el amor impersonal; es el rayo rosa.
• GABRIEL: es la energía de equilibrio, la belleza y el arte; es el rayo blanco.
• RAFAEL: es el médico de Dios; representa la sanación de las enfermedades físicas. Es el rayo verde.
• URIEL: es suministro, paz; cura enfermedades psicosomáticas. Es el rayo oro-rubí.
• ZADQUIEL: trabaja la transmutación, es organización. Rayo violeta.
Esta clasificación se acepta en la teología católica pero no es un artículo de fé. Actualmente la iglesia revaloriza a los ángeles. Es a partir de 1993 cuando la Santa Sede promulga el Catecismo de la Iglesia Católica, en el que se presenta una síntesis nueva y actualizada de las doctrinas de la iglesia en la cual tienen lugar menciones especiales y referencias a la existencia de los ángeles como una verdad sin discusión.
La pequeña vocecita que viene de adentro que a veces nos dice cosas como:“no hables ahora”,“No te metas en problemas.”, “No vayas para allá.”,“No compres esto, no lo necesitas realmente.” Éste está a nuestro lado derecho. El ángel guardián es el que nos cuida, nos ama. La mayor parte de la gente sabe que muchas veces en la vida, cuando está a punto de suceder un desastre, algo nos protege. Y sabemos que no fue nuestra sabiduría o intelecto lo que nos salvó. Especialmente si uno es padre, al observar a los niños uno puede ver que están protegidos por bandadas de ángeles que evitan que se maten o hagan daño dos veces por minuto. Para los adultos es la misma historia solo que se esconden mejor. Uno no debe ir a propósito a un lugar que uno sabe que es peligroso. Si uno no sabe que es peligroso concientemente, está bien, nuestro ángel nos va a proteger. Pero si lo escogemos concientemente nadie nos puede proteger.
La existencia del ángel de la guarda, ese ángel protector y guía que todos tenemos se basa en la frase del Salmo 90: “A sus ángeles ha dado órdenes Dios, para que te guarden en tus caminos”. Y en aquella otra frase tan famosa de Jesús: “Cuidad de no escandalizar a ninguno de estos pequeñuelos, porque sus ángeles están siempre contemplando el rostro de mi Padre Celestial”. Y Judit en la Biblia al ser recibida como libertadora de Betulia exclamaba: “El ángel del Señor me acompañó en el viaje de ida, en mi estadía allá , y en el viaje de venida”.
Dijo Dios a su pueblo: “Voy a enviar un ángel delante de ti, para protegerte en el camino y para conducirte al lugar que te preparé. Pórtate bien en su presencia y oye lo que él te dice. no le resistas, no perdonará tu falta, porque mi nombre está en él. Pero si le obedeces puntualmente, si hicieras todo lo que yo te diga, seré el enemigo de tus adversarios. Porque mi ángel camina delante de ti”. (Éxodo. 23, 22 – 24).
Algunos padres de la iglesia como San Papías (discípulo del apóstol San Juan), hacia el año 130 d.C., o San Justino mártir (siglo II) y San Ireneo (135-202), identificaron cuatro misiones angélicas:
1)Son los ministros de Dios en el universo, se encargan del movimiento de los astros y los fenómenos de la naturaleza como las estaciones, la lluvia y el viento.
2) Custodian las naciones del mundo (Daniel 10,13.21; 12,1).
3) La protección y ayuda a los seres humanos con los “ángeles de la guarda” (Génesis 48,16; Salmo 34,7; 91, 10-11; Mateo 4,6; 18,10; Hebreos 1,14). Interceden por nosotros ante el trono divino (Job 33,23-24; Zacarías 1,12; Tobías 12,12). Al respecto, San Basilio agregaba: “Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlos a la vida”. Se encuentran casos como San Juan de Dios, quien fue ayudado por un ángel cuando iba a caer al suelo llevando una pesada carga, o San Pío, el fraile capuchino estigmatizado, que mandaba a su ángel custodio para cumplir misiones especiales.
4) El día del juicio final los ángeles del Señor serán los encargados de despertar a los muertos, y separar a los justos de los pecadores (Mateo 13,41; 16,27; 24,31; 25,1ss).
En el año 1608 el Sumo Pontífice Clemente X extendió a toda la Iglesia universal la fiesta de los Ángeles Custodios y la colocó el día 2 de octubre. Hay varias oraciones a nuestro ángelguardián, algunas simples y sencillas, que suelen enseñar a los niños, y otras mas extensas y profundas que nos hablan de un conocimineto más profundo y cercano con él.
Luego de leer lo anterior solo me queda recomendarte hablar con tu ángel, llamarlo, pedirle que te GRITE!!!!, porque a veces , en la algarabía de este 1% material que nos rodea no podemos escucharlo, o muchas veces, obstinados y cegados por nuestras ideas, no queremos escucharlo.